Un mes sin el balón - aprendiendo a controlar mi ansiedad
Hace un mes me retiraron un balón
gástrico, gracias al cual perdí 28 kilos. Durante el tiempo que llevé el balón,
no solo perdí peso, gracias a él aprendí a alimentarme de una manera saludable,
a llevar un estilo de vida diferente, más activo.
En este mes que no llevo el balón,
no he perdido peso, pero me he mantenido en el mismo peso 70,5 kilos. Todavía
he de bajar algo más de peso, mi peso ideal por estatura y según mi IMC rondaría
los 60 kilos aproximadamente. Son 10 kilos por perder lo que me queda aún. No
me voy a marcar un tiempo ni a tomármelo con prisa. Voy a seguir haciendo la
dieta como hasta ahora, de hecho ya no lo llamo dieta, es mi estilo de vida. Después
de perder 28 kilos, 10 no son nada.
De momento el objetivo que me han
puesto los médicos en verano es mantenerme en el mismo peso, lo cual, por el
momento estoy cumpliendo, ya que en este mes sigo en el mismo peso. Cuando vuelva
a la visita en Septiembre (ahora tengo visitas con los médicos cada 2 meses)
hablaremos del camino a seguir con la dieta y el ejercicio.
Durante este mes ha habido una
serie de circunstancias que no me han permitido llevar bien la dieta, ni hacer
ejercicio. No es una excusa, pero estas circunstancias me han llevado a tener
algo de ansiedad. Los que seguís mi Instagram, sabréis que perdí a mi gata, estuvo
desaparecida 17 días. Fueron días de mucho andar, buscándola hasta que me
dijeron donde estaba, el problema que estaba en un sitio al que yo no podía acceder.
En todos estos días pase por la incertidumbre de no saber donde estaba, que le había
pasado, si estaba bien, a saber, donde estaba, pero no poder llegar a ella, teniéndola
cerca y a la vez lejos, sintiendo mucha rabia e impotencia.
Todas estas emociones pasaron
factura, no he seguido del todo bien la dieta, saltándome comidas. Al principio
me tenia que obligar a comer porque no tenia apenas hambre, no podía parar de
buscarla. Luego, no he comido en exceso, pero quizás si he tenido más caprichos,
aunque me controlaba muchas veces. Muchos os preguntáis si ahora que no tengo
el balón como más. No, no estoy comiendo más, estoy siguiendo las mismas pautas,
comer entre 5 y 6 veces al día cantidades pequeñas. Creo que esto me ha ayudado
bastante a no tener tanta ansiedad, porque enseguida notaba que me llenaba. Las
tardes, en cuanto llegaba a casa de trabajar, tenía muchísima ansiedad,
necesitaba comer cualquier cosa, a veces caía y comía lo que no debía, otras me
controlaba y cogía la fruta. Lo bueno es que al comer tantas veces en seguida
te llenas. Además, en el trabajo solo tengo la comida que me puedo permitir,
nada de cacas y comida basura, por lo que no podía caer en la tentación. Es una
manera de controlar lo que comes o no.
Gracias al balón y a los consejos
de los médicos he aprendido a tener a raya mi ansiedad. Aunque siempre hay
algo, pero ya no es como antes. Antes no tenia control sobre ella. Antes no me privaba
de nada, ahora no la dejo que gane. Yo mando sobre ella.
Tema ejercicio tampoco he hecho
nada. Además, en verano con el calor es lo que menos apetece, aunque se que
debo, pero como ya os he comentado antes, con la búsqueda de la gata no he parado,
llegue a tal punto que tuve una sobrecarga por esfuerzo y acabe con tendinitis
en un pie, aunque ya estoy del todo recuperada.
En resumen, el verano junto a
algo de ansiedad no es la mejor combinación, pero si quieres puedes y yo al
menos he conseguido mantenerme durante este mes en el mismo peso, a pesar de las
circunstancias. Ahora que ya todo esta resuelto, con final feliz, espero volver
a hacer mi dieta / vida saludable bien y volver al buen camino.
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