Post-operatorio
POST-OPERATORIO
La verdad, me habían descrito el
post operatorio como lo peor y no fue
tan malo como me dijeron. Supongo que cada cuerpo es diferente y tiene
diferentes maneras de reaccionar.
El día de la colocación prácticamente
no me entere de nada, me habían puesto calmantes y hasta la noche que se pasó
el efecto no empecé a notar los dolores de barriga, pero los médicos ya me
dijeron que en cuanto llegase a casa no esperase y me tomara la medicación para
el dolor. Esa noche me costó dormir, los dolores empezaban y pensé que tendría muchos
vómitos, pero no, se me revolvió un poco el estómago, pero tampoco tenía nada
en el estómago ya que no había comido en todo el día.
El primer día con el balón reconozco
que me dolía bastante la barriga, tenía un dolor agudo que no paro en ningún momento,
hasta la noche, que parece que el dolor iba y venía, pero aún así esa noche
también me costó dormir, porque solo podía dormir bocarriba y si me movía
notaba los pinchazos que me daba el balón.
Tenía una pelea entre mi cabeza y mi
estómago, mi cabeza sabía que no había comido, mientras que mi estómago se
notaba lleno (pero no demasiado lleno, sino no comería). Este día solo podía tomar
agua y zumos y entre el cansancio que tenía por no poder dormir bien y la falta
de alimentación, me pasaba el día echando pequeñas cabezadas.
Reconozco que me preocupaba bastante
el tema vómitos, pero he tenido suerte y apenas he tenido. A ver los 3 primeros
días tuve que tomar medicamentos para los vómitos, pero todo los más que he
notado ha sido que se me revolvía un poco el estómago sin llegar a vomitar en
ningún momento.
El segundo día ya pude introducir a
la dieta caldos calientes e infusiones, el azúcar me ayudo bastante a animarme,
porque no podía casi ni levantarme, me temblaban las piernas y casi no podían sujetar
mi peso. Este día como los dolores que tenía eran mínimos, decidí dejar de
tomar la medicación para el dolor, solo tenía pequeños pinchazos de vez en
cuando y hasta ahí. Esa noche conseguí dormir algo más. Los médicos me habían dado
pastillas para dormir en caso de que el dolor no me dejase dormir, pero en ningún
momento me las he tomado.
El tercer día ya pude introducir los
lácteos a la dieta e incluso me atreví a salir a la calle a pesar de que aún
estaba muy floja. Me costó mucho, solo el esfuerzo de vestirme me costaba y
como la barriga la tenía un poco hinchada los pantalones aún me abrochan bien,
aunque de piernas ya se va notando que me empiezan a quedar grandes. Pasear por
la calle tampoco fue fácil, tenía que salir acompañada y llevar agua encima y a
la que daba dos pasos estaba como si hubiese corrido una maratón y tenía que
sentarme cada dos por tres.
En el cuarto día ya he dejado toda
la medicación, a excepción del protector de estómago que debo de tomarlo
durante el tiempo que lleve el balón. Hoy ya puedo empezar a comer papillas,
ganas tenia de comer algo sólido, pero no os aconsejo que comáis con más gente,
ver que tienen unos platos consistentes y tu tener que comerte unas papillas,
es algo que te hace muy difícil seguir con tu dieta.
Ya no estoy tan débil y puedo
pasear, aunque voy muy lenta y me tengo que ir parando de vez en cuando,
incluso si ando demasiado, me vuelven los dolores de barriga y tengo que parar
un buen rato.
Ahora lo que siento es que como
menos, mucho menos, enseguida me lleno, pero como digiero tan rápido la comida,
al poco tiempo vuelvo a tener hambre, aunque con un vaso de agua o zumo se pasa
y aguanto hasta la siguiente comida.
Desde que empecé la dieta
pre-operatorio hasta ahora he perdido un total de 7,5 kilos, 3 en los 10 días
antes de tener el balón y 4,5 en estos últimos 4 días. Al principio es cuando
más peso se pierde, el cuerpo tiene que acostumbrarse a la nueva situación,
luego iré perdiendo más lentamente.
Comentarios
Publicar un comentario