Primer mes
Ya llevo poco más de un mes con el
balón. Las pequeñas molestias empiezan a desaparecer. Hace poco tuve visita con
los médicos y les comente las dudas y las molestias que tenía, las cuales os
expuse en mi anterior publicación. Según los médicos, es normal que tenga la
barriga tan hinchada y que aún tenga vómitos de vez en cuando, porque mi cuerpo
aún está intentando expulsar el “objeto extraño”. Por suerte ya casi no tengo
molestias y cada día me encuentro mejor.
Con el día a día te vas encontrando
todo tipo de tentaciones con la comida, yo pensaba que me costaría mucho el no
caer en la tentación y acabar comiendo lo que no debía, pero la verdad es que
lo llevo bastante bien. Al principio reconozco que me apetecían mucho los
dulces, pero una vez mi cuerpo se ha acostumbrado, ya no son una tentación. De
hecho me he acostumbrado a la dieta y no tengo problema por seguirla, lo cual
no quiere decir que de vez en cuando no haya comido algo que no deba. Lo bueno
es que los médicos me dejan comer de todo, pero siempre sabiendo que ese exceso
se ha de compensar por otro lado. Pero también intento no excederme.
Tuve una pequeña obsesión con la
báscula, que ya he podido controlar. Al principio cuando ves que vas perdiendo
peso, cada día te quieres pesar y ver cuánto pierdes. Yo llegue a un punto que
me pesaba varias veces al día, y eso hacía que me notase estancada en el peso,
parecía que no perdía nada. Ahora solo me peso una vez a la semana y sí que voy
perdiendo peso, de hecho en estas dos últimas semanas he perdido 1,5 Kg. La
psicóloga me recomendó esconder la báscula para no estar cada día pesándome,
pero por suerte no he tenido que llegar a ese extremo y he podido controlar esa
obsesión por mí misma. Es más gratificante ver el peso que pierdes de una
semana para otra que no de un día para otro.
Gracias al balón estoy controlando
mucho mi ansiedad. Yo antes en ciertas circunstancias, me inflaba a comer cosas
que no debía, con muchas grasas y a beber bebidas gaseosas y ahora por suerte
no tengo esa ansiedad.
Con el cambio de dieta mis hormonas
se han revolucionado. Esta parte es más de advertencia para chicas jajajaja. La menstruación cambia, no mucho,
pero se notan ciertos cambios. Yo los he notado sobre todo a nivel emocional.
Mis emociones están mucho más marcadas que de costumbre. Es normal que durante
esos días las emociones varíen mucho, que pases de la felicidad a la tristeza
en cuestión de segundos, pero yo he notado que mis emociones eran muchísimo más
intensas que en otras ocasiones.
Ya he recuperado mis fuerzas casi al
100% y puedo hacer paseos más largos (sobre todo si tengo un buen día) Y los
médicos ya me han dado permiso para empezar el gimnasio, pero con moderación y
sin hacer ejercicios muy bestias. En una semana empezare el gimnasio con un
instructor que me diga cómo empezar y que ejercicios puedo o no hacer en mi
situación.

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