Gimnasio
Los médicos ya me han dado permiso para empezar el gimnasio, pero con moderación. Así que me he apuntado a un gimnasio y llevo una semana yendo. Con el gimnasio, además de ayudarme a perder peso, también quiero evitar que la piel me quede flácida. El mayor miedo que tengo es la piel colgante, hasta ahora he probado con cremas hidratantes y tonificantes, que voy a seguir usando, y que me han ido muy bien. Por el momento llevo casi 10 kilos perdidos y no veo signos de piel flácida, espero que siga igual de bien mi piel.
Lo primero es que en el gimnasio me van a hacer un seguimiento cada dos semanas con un entrenador, aviso que no he cogido un personal trainer, dentro de la cuota que pago del gimnasio ya se incluye este seguimiento. Este entrenador se encarga también de llevarme el control del peso y de la musculatura, le he comentado que llevo un balón y cual es mi estado actual y me ha puesto una pauta en la que poco a poco iremos incorporando más ejercicios. Por el momento tengo que hacer cardio, esta semana he hecho ejercicios no muy pesados, lo típico cinta de andar (andando a paso normal) y elíptica. La semana que viene a estos ejercicios añadiremos algo de tonificación y también quiero combinarlo con la natación.
En la próxima visita con la nutricionista me cambiara la dieta para adaptarla al gimnasio ya que los días que he ido al gimnasio, al día siguiente acababa demasiado cansada, aún no estoy al 100% de mi fuerza anterior a la colocación del balón pero ya estoy al 95%.
La verdad que los días que voy al gimnasio me siento mucho mejor y descanso bien. El problema que yo suelo tener con los gimnasios es que empiezo con ganas y enseguida me canso, sobretodo cuando no veo resultados, no creo que esta vez sea el caso, ya que, ya se van notando los resultados. Con el volumen que he perdido ya la ropa me empieza a quedar bastante grande y con estos cambios que veo en mi cuerpo, me anima más a ir al gimnasio.
Lo bueno de este gimnasio es que se están preocupando por mi. El entrenador que tengo, a pesar de no tenerlo como personal trainer, cuando me ve en el gimnasio, se preocupa por mi, atendiéndome y guiándome en los ejercicios a seguir. Me recomienda descansar antes de continuar con otra actividad para no sobrepasarme.
Reconozco que nunca me había tomado tan enserio el ir al gimnasio o hacer una dieta como me lo estoy tomando ahora. Mi cuerpo ya se ha acostumbrado a la dieta y no me pide dulces o caprichos como hacia antes, ahora solo falta acostumbrarme a seguir la pauta del gimnasio y no dejarlo jajaja
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